22 diciembre 2005

Tormenta - Adiós, chico de mi barrio

Tormenta.
Una de las canciones más espeluznantes de los tempranos años 70 es esta que popularizó la argentina Liliana Maturano, conocida en todos lados como Tormenta. Lo que espeluzna de ellas (de la canción y su intérprete) es el tremendo desparpajo con que se echaron a volar por el mundo de habla hispana, armadas de un rotundo erotismo que casi llega a ser pornografía. No recuerdo si la pieza de marras fue prohibida en alguna emisora, pero sí me vienen a la mente ciertas conversaciones en que a esta mujer se le señalaba por sucia y por obscena: antes se escuchaba radio en familia, y la familia era "el núcleo fundamental de la sociedad". Por tanto, no es de gratis que muchos niños y adolescentes de entonces la hayamos adorado, y que ahora, de adultos y maduros, le agradezcamos y reverenciemos su obscenidad, su sucio realismo de ser humano en celo.
Vaya que alimentó nuestras fantasías aquella diabla que gritaba, por todo el cañón:

Chico de mi barrio, flores en el pelo y los pies descalzos
chico de mi barrio con la cara sucia y el cabello largo,
cuéntame que al fin vamos a jugar a la libertad de poder amar
en algún rincón de mi casa estoy esprerándote...

Aunque uno no era precisamente de los que andaban por esas calles con flores en el pelo, sí nos identificábamos en todo lo demás con ese "chico" al que le cantaba la ciclónica cantante: éramos unos pelabolas "con la cara sucia y el cabello largo", unos niños abandonados (de abandono voluntario) en quienes difícilmente iban a fijarse las muchachas lindas y respetables. Necesitada como estaba nuestra niñez y preadolescencia de salir del marasmo de la virginidad, Tormenta vino a coronarse como nuestra reina de la evocación: era fácil, y además gratis, traerla a la memoria en nuestros solitarios ejercicios de preparación para la vida sexual.
Confesión: nunca hasta hoy (22 de diciembre de 2005, 1:30 de la madrugada), cuando me dispuse a buscar su rostro en la red, llegué a verla físicamente (la red me la regaló de cuerpo entero), pero en aquellos tiempos de embeleso le di mil rostros y formas gracias a su maravillosa capacidad de entrega, a su divina putería:

Si pasas por mi vereda
juegas con mi pollera así
regálame tu sonrisa
siembra en mi vientre estrellas...

¿Qué otra clase de estrellas se le pueden sembrar a una hembra que, además, cuando transcurre 1 minuto 1 segundo, y luego a los 2 minutos 9 segundos de la pieza, se atreve a ejecutar un impresionante malabarismo bucal que lo pone a uno, todavía hoy, a soñar con las diversas aplicaciones de esa lengua que modula tan raro y pronuncia tan sabroso? Ocurre en la estrofa que dice:

Aprisiona mi cintura
que por las terrazas vamos a escapar
vamos a bailar, la la ra la la la la,
eeeeeh, la la ra la la la la...

Que me perdone la señora Maturano si me equivoco, pero ese la la ra la la la la no me sonó nunca como un simple agregado prosopopéyico para completar la frase, sino como un adelanto de lo que le esperaba al afortunado chico de su barrio cuando aceptara la invitación a escapar por esas terrazas.
En resumen, Chico de mi barrio funcionó como un catalizador de nuestros oscuros apetitos de machos en construcción, y también, hace poco, como jingle que le aderezó la campaña electoral a a un senador chileno. Un tanto decepcionante ese destino, así que nos quedamos con la Tormenta que nos perturbó en los años 70.
Escúchenla, cortesía de Sanamed dúo:

16 comentarios:

Raúl dijo...

Si pasas por mi vereda
y juegas con mi pollera... así


Esta parte de la canción siempre me ha recordado a Montevideo, a su mercado sabatino en las calles de Industria, cerca de la aveinda 8 de octubre, y a unos muchachos del barrio que seguían a una una muchacha en el merado para levantarle la pollera, es decir, la falda, y pellizcarle la nalga.

Lo hacían uno tras otro y ella, la muy pícara, sonreía y trataba que no le subieran la pollera. Pero estaba claro que el juego le gustaba. Los muchachos intentaban pellizcarle la nalga una y otra vez y ella amagaba que le pegaba, pero nunca alcanzaba a manotear a ninguno y ella volvía a sonreir.

En esa época, tenía como ocho o diez años y el juego me gustaba. Al igual que la picardía de esa chica de mi barrio.

JRD dijo...

Viste, todos tuvimos nuestras Tormentas por allá en el pasado. Después nos llegó la temporada de los huracanes, esos que se instalan por ahí para quedarse.

Saludos a tu gente, rata. Incluido el huracán Florángel, por supuesto.

Martha Beatriz dijo...

Interesantísimo tu análisis: mis muchachos, adolescentes ya, tiene que calarse mi dictadura musical en el carro y la escuchan (entro otras viejonas): les vendrán esas mismas ideas que a tí? Saludos!

Martha Beatriz dijo...

Por cierto Duque, olvidé:
cómo es la vaina, "su maravillosa capacidad de entrega, a su divina putería"...?una cosa implica necesariamente la otra? Podría entonces, tomando algunas de tus frases decir "necesitábamos salir del maramo de la virginidad, "preputear", pues ": lo que es igual no es trampa.

JRD dijo...

Sí, me suponía que lo de "putería" iba a caerle mal a alguien. Por mucho cariño y sincera admiración que uno le ponga al término ya estamos programados para darle a la palabreja un solo significado, y resulta feo e insultante. Lo reconsideraré entonces y pondré otro.

Salud, Martha.

Anónimo dijo...

MI TIA ES LA MEJOR AGUANTE TORMENTA (LILI T.S.K)

Anónimo dijo...

Norberto. No sean tas estupidos, y mas respeto que esa cancion es un clasico

Anónimo dijo...

AYUDA!!
Estoy buscando esta cancion hace rato... me la se casi toda pero
no se quien la canta ni como se llama...ahi va:

Adios, se va, adios, el tren ya se aleja ya somos tan solo un recuerdo, uh, uh, que esta en las calles de este pueblo donde vivimos una simple y corta historia de amor.
Aquella tarde la lluvia tu mirada y esa sonrisa mis palabras y tu silencio bajo el arbol los dos (bis!)
Yo se que aunque este amor fue breve jamas podre quitarlo de mi mente... Y encontrare en cada esquina tu sonrisa tu calor...

S.O.S! Si alguien se acuerda pueden escribir a rcayuela@rogers.com Gracias!

Anónimo dijo...

La canción de llama "Adiós se va"

Angela dijo...

bueno no terminare, de leer los comentarios porq se que a mas de una le paso, eso de que jueguen con su pollera, cuando eras una niña inocente, a mi tb me recuerda mis diezañera edad y la de mi "agresor" y confesare q esas experiencias aunq distantes aun se recuerdan sin nadita de disgusto.

Yubitza dijo...

Hola Duque, desde Guatemala mil saludos. No puedo escuchar esta canción...

JRD dijo...

Ya podemos escucharla. Gracias por avisar y por visitar el blog. Salud.

Anónimo dijo...

Este comentario de una de las canciones que toda la vida me ha gustado, lo considero muy pertinente con mis apreciaciones. No habría podido decirlo mejor.

Juan Pacheco Fuentes
Barranquilla, Colombia

Adrian Lombardini dijo...

Muy buena nota. En mi caso yo era muy pequeño cuando escuchaba a Tormenta, lo que evocaba en mi no era tan claramente sexual (o yo no sabía entonces que lo era, jaja), pero si que me encendía y me emocionaba, invocaba mis ansias de libertad, mi rebeldía, y un precoz "hippismo", digamos... Había otra canción de ella, igualmente maravillosa, pero no la recuerdo. ¿Alguien la recuerda?
Si consigues mas fotos de ella, sería maravilloso.
Gracias
Adrian Lombardini

Ligia Iguarán dijo...

Epa señor Duque cómo hago para descargar esa canción,porque a mi mamá le fascina esa canción.Te agrazco la respuesta porque yo le di y sale una molleja que dice VOX IS NOW CLOSED.

Anónimo dijo...

Hola, saludos, es muy buena su pagina pero no puedo escuchar ninguna canción, cada vez que abro alguna saleesto:

Vox is now closed.
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長らくVoxをご利用いただきましてありがとうございました。 これからも素敵なブログライフが訪れる事を心よりお祈りしております

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y no veo por donde abrirlas, por favor, me podrias indicar como puedo hacer para escucharlas?. Gracias.