Acá les traigo a Do Wa Nanny, pieza que el Willy dice que no escucha desde que se embotaba de marihuana, hace más de dos décadas. La interpretaba un tal Exuma, bahameño para más señas, así que más atípico, imposible. Mi hermana Lucila tiene también rato pidiéndome El Caminante, del Dueto Criollísimo, y aquí la pongo. Ambas se las debemos al Negro Artigas, un sujeto que se ha convertido en mi surtidor habitual de canciones desaparecidas. Como comprenderán, yo en mi vocación de arqueólogo del sonido apenas utilizo pico, pala y escardilla, pero este señor parece que tiene una perforadora de pozos petroleros, porque consigue cada momia, hermanos...También traigo a la superficie a Pekos Kanvas, candidato que el pana Joaquín propone para el Campeonato Mundial de Cursilería. Lo lanzo aquí con uno de sus clásicos: Oh, cuánto te amo. Del título deducirán ustedes por qué el amigo bloguero lo postula con tanto entusiasmo.
Oh, Cuánto te amo