La noche del 24 de diciembre me metí una borrachera con mi hermana mayor, Morella, cosa que no hacía desde hace tiempo. ¿A qué nos dedicamos? Adivinen: yo llevé mi arsenal de momias sonoras y ella me respondió con la suya. Quiero rescatar de los muchos hallazgos uno que me agarró fuera de base: Mi Plegaria, de un tal César que, a falta de mayores señas, es preciso decir que es guatemalteco (amigo Montes: ¿cómo no me dijiste que este tipo es tu compatriota?), y que todo mortal que haya nacido con el castellano como lengua materna, en la década de los 70 o antes, escuchó alguna vez:Si en la noche azul
oyes el eco enamorado de mi voz
escúchalo, mi bien,
que es para ti...
Aquí abajo la coloco, sería imperdonable que no lo hiciera.
Para acompañar la pieza, anexo otra cuyo nombre es muy parecido: se llama Una Plegaria, de un efímero grupo venezolano llamado Los Kings, y que sonó mucho en nuestras emisoras durante varios años. la canción me la envío Mario Pialli.
A escucharlas: